

En muchas instalaciones de salud, cada hora de inactividad representa un riesgo operativo importante. El desafío no es solo eliminar microorganismos, sino recuperar los espacios de forma segura y en el menor tiempo posible.
En un proyecto reciente, se implementó un programa de biodescontaminación con vapor de peróxido de hidrógeno y aireación catalítica acelerada, permitiendo la recuperación de áreas críticas en cuestión de horas, con trazabilidad completa del proceso.
La verdadera desinfección no termina cuando se aplica un producto. Termina cuando existe evidencia de que el riesgo fue eliminado.